¿Cómo saber decir bien las cosas?

La pregunta de hoy es muy Intrigante, está dispuesta para enseñar y hacer de guía peregrino, es coherente, aunque peliaguda, pero está realizada en parábola, donde el texto tiene un desarrollo sólo apto para iniciados místicos, los demás lo entenderán, pero poco;




¿Cómo saber decir las cosas?


Nuestro Rey D.Juan Carlos, soñó que había perdido todos los dientes. Después de despertar, mandó llamar a un sabio para que interpretase su sueño.



 

 

- ¡Qué desgracia la suya mi señor D.Juan Carlos! - exclamó el sabio - Cada diente caído representa la pérdida de un pariente de vuestra majestad. Y lo triste es que una vez perdidos jamás serán recuperados.

 

- ¡Qué insolencia! - gritó el Rey Juan Carlos ,enfurecido por la mala noticia,- ¿Cómo te atreves a decirme semejante cosa, en mi presencia? ¡Loco, Vellaco, ateo, Fuera de aquí!

 

 

Llamó a sus guardias y les ordenó que le dieran cien latigazos al portador de los malos augurios.

 

Luego más tarde...

 


Y en el mismo día el Rey Don Juan Carlos, ordenó que le trajesen a otro sabio y le contó lo que había soñado, este, después de escuchar al Rey con atención, le dijo:

 

- ¡Excelso señor Don Juan Carlos! Gran felicidad os ha sido reservada, el sueño significa, que sobrevivirás a todos vuestros parientes, además que a pesar de la pérdida de ellos, por sus malas vidas, vicios y condenas, llegarán otros a tu vida.

 

Se iluminó el semblante del Rey con una gran sonrisa y ordenó que le dieran cien monedas de oro, esta le había gustado.

 

 

 

Cuando éste salía del Palacio, el primer sabio enterado de la suerte de este otro le dijo admirado:

 

Por su propia Interpretación -dijo el primer sabio-;

-¡No es posible! La interpretación que habéis hecho de los sueños es básicamente la misma que la  mía, dijo el primer Sabio, solo lo que lo has explicado diferente. No entiendo porque a mi me pagó con cien latigazos y a ti con cien monedas de oro.


 

Por su propia Interpretación -Contestó el segundo sabio-;


- Recuerda bien, amigo mío - respondió el segundo Sabio - que todo depende de la forma en que digas las cosas...

 

Moraleja

"Uno de los grandes desafíos de la humanidad, es aprender a comunicarse y es penoso que mucha gente no sepa comunicarse ni lo desea hacer en los próximos años ¿o tal vez sí?"


 

De la comunicación depende, muchas veces, la felicidad o la desgracia, la paz o la guerra. Que la verdad debe ser dicha en cualquier situación, siempre, de esto no cabe duda, que sienta mal que te digan que eres un ladrón porque has hundido a tu familia y por la vida de julay y trincando sin cuidado, o que eres un pirado, un drogadicto, un mujeriego o que eres un vicioso pedófilo o un gay que con todos te acuestas, sí, estas son las formas que más duelen, pero forman parte de las verdades que la vida conlleva o que arrastramos con nosotros y que según como las digamos o al lado de nombres que no queramos oír, ya sean hombres o mujeres corruptos o vengativ@s, duele más o menos, pero no por el cómo sino el donde, no es lo mismo anunciarlo para

cuatro en un salón cutre, que hacerlo público por medio de un megáfono, o en un medio de comunicación o como ahora se hace por e-mail, twits o Facebook a todos nuestros contactos, y aún así debemos cuidar mucho las formas con que debe ser comunicado nuestros pensamientos, obras o descargos, que son estos los que provoca en algunos casos, grandes beneficios o grandes problemas.




 


 

La verdad puede compararse con una piedra preciosa. Si la lanzamos contra el rostro de alguien, puede herir, pero si la envolvemos en un delicado embalaje y la ofrecemos con ternura, ciertamente será aceptada con agrado.



 

Hoy en día nadie es mejor que nadie por saber cómo decir las cosas, nadie se debe de callar por decir lo que piensa, sea esto o aquello y mencione a aquel o a este individuo, porque si medimos con esa regla de tres no existirían los medios de comunicación, nadie podría dar su opinión y nadie podría comentar nada porque para eso están los mercados, las lonjas o las asociaciones de parlanchines que serían las únicas autorizadas para hacerlo.






 

Pero resulta que estamos en un estado de derecho que está basado en el civismo, lo recalco porque a lo mejor nadie quiere hacer uso de el, se respetan todos estos cánones, los medios de información tienen potestad para hablar sin censura y exponer sus contextos, hay libertad de expresión, mayormente y se puede decir lo que se piensa siempre, no se debe coaccionar a quiénes escriben un texto, eso también está tipificado en el código penal como injurioso, quién acusa repetidas veces, pertenecen a un estado, lugar, asociación, región, religión o comuna de personas, que viven en un mundo poco ortodoxo, vejatorio, intransigente, casposo y encadenado al ayer, todo metido dentro de un tornado, de irrespetuosos aromas que enturbian a su paso, que cobijan a gentuza ruin e inerte que no saben donde están, ni tienen miramientos por esto u aquello y que se regocijan de los dedos que lo han colocado en la silla apoltronada.


Por supuesto que es muy bonito dar detalles fantásticos de una persona, de una Institución o de un lugar, si solo le pones flores, argumentas las mejores palabras y los pones tocando el cielo, pero cuando una persona, institución o lugar no las merece, hay que hacerlo saber al mundo, para que rectifiquen en las formas de elección, en las forman de dirección y en las formas de gestión que seguramente tienen alguna fuga y qué sepan que el elegido, el señalado o el despreciado no es el más indicado, simplemente porque su vida delictiva así lo manifiesta o porque su vulgar forma de importarte todo nada es un hecho.


Y por ultimo decir que quién no sea mestizo que tire la última piedra, que en muchos sitios por menos cuelgan a una persona y quién no quiera estar del lado de la verdad y del entendimiento, de la Libertad de expresión y de las formas que cualquier persona tenga de expresarte, apañaos vamos, porque les recomendaría que ya pueden cambiar de planeta, porque está en el lugar equivocado. Un saludo y que tengáis un buen día a la gente de bien, la que sepa respetar el bien y quiénes luchan por el bien, me tendrá siempre a su lado.


Firmado Por; Juanvi Vayá "El Mais Grande Do Mondo"

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