ALZIRA YA NO ES ALZIRA

Otro titular que puede resultar un poco impactante, pero si efectuamos una recapitulación de efemérides y vemos feacientemente que cuando el nombre de Alzira está basado porque este significa "La Isla" y cuando esta desaparece como tal, entonces es más fácil que asimilemos con mayor entereza y locuacidad que cuando desaparece la isla desaparece Alzira como tal, ya que no corresponde a su natural topónimo, por el paso del tiempo no nos ha gustado y lo hemos cambiado totalmente y por tanto el titular que hemos puesto en nuestra cabecera de hoy coge mayor fuerza y vigorosidad, es decir está clarísimo que ya no es esta ciudad de Alzira aquella Algezira o la Isla, porque se ha perdido todo lo que la representaba y la hicieron la perla més bonica del xúquer, cabeza de partido de cuarenta y seis pueblos de la comarca y ser uno de los ejemplos de Villas Reales más impresionantes del Regne de Valéncia y por ende del Reino de Aragón.



Casa Palaciega de la Familia Cucó de Alzira,

sita en la Plaza de Santa Catalina

 

 

Edificio impresionante de 1934, ubicado

en la Calle Mayor Santa Catalina de Alzira




Dos vistas de la antigua Plaza de Castelar de Alzira

hoy denominada Plaza Mayor



Antiguo y derruído edificio de Alzira donde

albergaba el Hotel Reina Victoria



Hoy dándole un vistazo a mis libros de historia antiquísima de Alzira lloro de lo que tuvo, de lo que fue y de lo que nada hay, incluso hemos perdido decenas de tradiciones propias nuestras, sí hemos adoptado otras pero no tan significativas de las que parieron nuestros antepasados, que muchos hemos olvidado incluso algunas en tan solo 50 años. La desidia de antiguos mecenas alcireños han hecho que edificios arquitectónicos de gran atractivo empírico que habían por muchos lugares de la Villa y que hoy de no haberlos derruído, podríamos mirar hacia arriba y contemplar la hermosura de muchos de estos edificios, quizá os preguntaréis;¿Qué estaban mal o escombrados?, no la verdad, no se derruían estos por estar deteriorados sino porque no les gustaba, ya que eran antiguos,¡jé!, y como tenían dinero de sobra derruían edificios para construir otros más modernos, y así hemos dejado de contemplar grandes edificios que Alzira ha tenido de incalculable valor patrimonial e histórico y por supuesto por el paso de los tiempos hemos ido viendo como este disloque se hace patente y vuelve cada 50 años para darnos espectáculos de quitar viejos y construir nuevos, en vez de restaurar, así somos los Alzireños, no nos conformamos con lo nuestro aunque antiguo, sino nos va el destruir y construir, aunque lo nuevo no diga nada, aunque sean edificios absurdos, aunque después no sirvan para nada, sí pero ahí están, tranquilos de aquí 50 años otros vendrán y se encargarán de derruir para construir y ese es nuestro destino, aunque nuestro parecer sea distinto al marcado por quiénes manejan los duros grandes, siempre pensé que no estamos haciendo las cosas bien y si ayer no las hicieron bien, hoy no nos quedamos atrás.¿Esto es el Progreso?, esto no es el progreso, la fulgurante desmedida de la construcción y del variopinto colorido de cientos de patrones de planos distintos de construcción, no caracterizan al deseo de progreso en sí de una población, ya que Alzira no se destaca de los demás pueblos y ciudades de alrededor porque sus constructores hacen cienmil tipos de casas en Alzira que en cualquier lugar de la Comunidad Valenciana o del mundo, pero no saben hacer construcciones basadas en edificaciones que sobresalgan de lo común a modo de patrón a imitar o de ejemplo distante, pero no por lo caro sino por lo bueno del edificio en sí. Es decir si en el medievo el tipo de edificaciones era homogéneo, ese era el plano a seguir, en las capitales o ciudades de mas peso como Alzira, las zonas donde las casonas o casonas son de construcción no moderna pero señorial e impactante son las que ganan adición y seguimiento y además sus barrios son más transitados, si nuestra vila sigue el proceso que empezó a hacer hace unos años de empezar a construir de nuevo grandes casonas, al final la Vila de Alzira será la Vila de antaño, porque esas construcciones son las que más añoran las gentes y las que más aprecian y lo nuevo queda bien pero no tiene el atractivo de las barrocas ni de lejos y a eso voy yo, y eso sí que es decir el saber tener unos valores de construcción dignos y que sirvan de ejemplo, y que a la vez le puedan dar a Alzira un valor patrimonial de cienes y cienes de veces mayor al que tiene, que muchas veces en ese ámbito no sabemos muy bien hacia donde va ni que quiere dar a conocer con sus novedades arquitectónicas que a la larga no dejan mención ni ilusión de las gentes en darlas a conocer, de remirárselas una y otra vez o de caérseles la baba de verlas, como hace 100 años con la de edificios preciosos que en Alzira habían y nuestros antepasados les gustaron tener y amaban por encima de muchas cosas y eso hoy ha desaparecido en un 70% del talento y gustos de los Alzireños de hoy día, por lo que vuelvo a decir que Alzira ya no es Alzira, y es una pena por ello.

 

Firmado por; Juanvi Vayá Climent.

 

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