Arrow de Antena 3

Como todo en la vida, para gustos colores, y está claro que a todos no es que guste especialmente esta serie, a nosotros sí pero nos queda un poco insípida la verdad, y no será porque condicionantes no tiene, de hecho todos los expertos coincidimos que se queda muy corta de resultados, porque base la tiene y mucho, pero solo la trama de la experiencia de la isla a manos de la mafia de Stanley City, es un guión poco convencional, la verdad, tal vez los productores pensaron que con solo una temporada tuviera de sobra para desarrollar un escueto desarrollo, y que una vez finaliza con que muere Malcom Merlyn (El Justiciero) y Tomy el amigo de Oliver Queen, que se destapa que su madre Moira estaba implicada en el hundimiento del Yate del padre de Oliver en el Queen´s Gambit, y se destapa quién fue el causante de la destrucción de Starlin City, uno después de ver esto piensa ¿Y ahora qué?. ¿La justiciera enmascarada dará caña al talentoso pero poco combativo y con fallos en la lucha Oliver, vengará a su padre la rusa, cara de mala leche?,¿El equipo de Felicity, su compañero guardaespaldas y Oliver seguirán juntos después de la destrucción de Starlin City?,¿Quién será el nuevo amor de Lorreine?¿Moira después de todo seguirá con Walter?¿Los que han muerto habrán muerto de verdad o se lo habrán hecho?,¿Cía Queen, que menudo nombre le han puesto a la hermana, continuará con el pistolero que quiere conocer a su salvador?¿El Inspector Lans se hará superamigo de Oliver e investigarán juntos?,¿Los compañeros de la isla de Oliver buscarán venganza en su madre, porque es la única que queda de la mafia?¡Seguirán habiendo nombres que tachar de la lista?, de verdad hay muchas incógnitas donde los guionistas aún pueden sacar punta de la serie, pero hace falta más temática y más personajes con objetivos más interesantes.

Esta serie de ARROW está Basada en el cómic que lleva su mismo nombre, Flecha verde en español, y el cuál trata sobre la vida del joven multimillonario y mal criado Oliver Queen (Stephen Amell) que, tras naufragar en un isla durante cinco años, regresa a su ciudad natal, Starling City, con el propósito de terminar la tarea que su padre le encomendó justo antes de morir y restaurar el bien en la metrópoli, que ha caído bajo el control de un grupo de poderosos corruptos.

Ambientada con una estética oscura que a más de uno le recordará, salvando las distancias, al Batman de Christopher Nolan, lo cierto es que lo que más destaca de Arrow son sus escenas de acción, muy bien llevadas a cabo, y sus flashbacks en la isla donde el espectador será testigo de la evolución de esa especie de niñato ricachón en superhéroe. Un asustadizo Oliver Queen al que sí se le observa algún que otro registro diferente.  Y se agradece.

Porque el principal fallo de este héroe de cómic sin poderes que prefiere las flechas a las balas empieza mucho antes de él mismo, y ocurre durante la elección del casting. Bien hubiera valido un elenco algo más natural, menos obvio y más permeable al espectador, que estos actores y actrices, como las despampanantes Katie Cassidy y Willa Holland en el papel de ex novia y hermana de Queen, encorsetados en unos personajes planos y estereotipados a los que, seamos justos, tampoco ayuda el trabajo del guión, que no da cancha para averiguar si acaso no nos estaremos perdiendo a unos magníficos intérpretes. Démosles un voto de fe.

Pero no sólo no acierta el casting sino que tampoco lo hace el argumento, con todos esos villanos que desfilan, sin más, capítulo a capítulo, dando la sensación al espectador de que se desperdician demasiados perfiles, algunos muy interesantes, a los que se les podía haber sacado algo más de partido. Pasa en la vida, pero también en las series. Nada da más rabia que contemplar lo que pudo haber sido y no fue.

Así, a la espera de que el único que ha sabido plantar cara a nuestro héroe, Dark Arrow, gane algo más de protagonismo, más de un episodio transcurre sin más, ni suma ni resta a la historia general, y como mucho entretiene. Eso sí, se hace difícil contemplar a Oliver Queen, con toda la madurez que se le predispone de su experiencia en la isla o como vengador de la ciudad, lidiando con todas las historias familiares y amorosas, muy a los Smallville, que ocurren como telón de fondo. Todo ello aderezado por esos planos, primeros y primerísimos, de sus abdominales, con los que su director se obsesiona en regalarnos, cientos y miles de veces, en cada capítulo. Así, la idea general, la idea que era buena, acaba por convertirse en un producto poco serio y algo artificial. La razón se ve a distancia. Su ambición es llegar a cuantos más sectores del público mejor. Es un error de cara al futuro, aunque de momento le ha valido a la cadena americana, CW, para asegurarse una segunda temporada.

Al menos, mientras tanto, podemos seguir deleitándonos con este Green Arrow que se atreve a dar el paso y mata, tortura, chantajea, engaña y hace todo lo necesario por llevar a cabo su misión, libreta en mano, con esa consideración moral de fondo de si el fin justificará o no los medios. Y aquí precisamente radica su principal virtud. En los matices. Porque este superhéroe no es tan perfecto y asume el riesgo de perderse en el camino, traspasar el límite y volverse oscuro. Las posibilidades aquí son inmensas. Esperemos que sepan aprovecharlas.

Y es que, a pesar de todo, Arrow se defiende con algo de solvencia. Tiene la estética, la acción y al héroe. E incluso una isla con secretos para los nostálgicos de Lost. No será un diez, ni un notable, pero sí un seis muy decentemente llevado. Tal vez a veces no importe demasiado ser la mejor para ser una buena serie. Baste con cumplir uno de los fundamentos básicos de la televisión: entretener. Parece fácil, pero más de un director es especialista en hacer de lo sencillo lo complicado. Por eso, vaya por delante, que si algo tiene Arrow es precisamente que entretiene y además podemos ver con antelación toda la temporada on line y eso es mucho más divertido que esperarnos si en televisión ese día hacen la serie o hacen fútbol o nos meten entre capítulo y capítulo de cuarenta minutos diez minutos de publicidad, la interactividad del ordenador es lo que tiene, que las series las podemos ver íntegras y sin cortes de ningún tipo, y así las debemos seguir, busca en Series Pepito, donde podréis ver cualquier serie que deseéis.

  

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